Festejos
Trillo se llenó para vivir intensamente la Semana Santa

El tiempo, pese a ser frío, respetó más que el año pasado el periodo vacacional de la Semana Santa en Trillo. Gracias al sol, que lució la mayor parte de los días, el número de visitas turísticas acreditadas en la oficina de turismo fue de 500 personas, un dato que la concejala responsable de Turismo, Mayte Blanco, ha calificado como “muy bueno”, y desde de luego mucho mejor que el del año 2009, cuando la climatología refrenó en mucho las visitas.
El programa municipal de actividades de Semana Santa comenzaba el último sábado de marzo con el Concierto interpretado por el Coro de Novi Cantores de Guadalajara. Sin lugar a dudas, el acontecimiento más multitudinario de la Semana Santa fue la representación de los juicios contra Jesús y el Vía Crucis. De nuevo más de 50 trillanos recrearon la Pasión de Cristo, tanto en la propia Iglesia como en las calles de la localidad, ante un público numeroso, unas 1.200 personas según la estimación municipal.
Como ya sucediera el año pasado con el concierto de Riki López, el Ayuntamiento volvía a apostar por la inclusión de un espectáculo diferente para el día de Sábado Santo. En esta ocasión se trató de la actuación del grupo Artetango que presentó en la Casa de la Cultura trillana sus “Nostalgias”. El show, que componen una pareja de bailarines, cantante de tango y trío de piano, guitarra y bajo, llenó la platea de un público que disfrutó con las notas tan personales y características de la música argentina por excelencia.
Los trillanos honran a San Isidro

Su imagen, junto con la de la Virgen del Campo, salió en procesión en la Ermita de la patrona de Trillo.
Durante la Romería el párroco local bendijo los campos trillanos
El quince de mayo fue día de tradiciones en Trillo y La Puerta. Además de la Romería de la Virgen de la Montealeja, los trillanos sacaron en procesión su devoción por San Isidro. No estaba el día para muchas alegrías en lo meteorológico. Aun así, un buen número de fieles se dio cita en la Ermita de la Virgen del Campo, lugar en el que descansan habitualmente las imágenes de santos y Virgen.
En la Romería los devotos honraron al Santo labrador, a su esposa, Santa María de la Cabeza, y por supuesto también a la Señora del Campo. En mitad de la marcha, que tuvo lugar en el entorno de la Ermita y su la finca colindante, el párroco local, Santiago Jiménez, bendijo los campos trillanos que este año, gracias a la lluvia caída en los últimos meses, presentaban un lustre maravilloso. Una vez terminaron la Misa y la procesión, los fieles comieron, como es costumbre, en la explanada adyacente, bajo las encinas, en un ambiente cordial y familiar. El Ayuntamiento de Trillo repartió en ambas celebraciones cerca de 1000 llaveros y abanicos entre los presentes.
400 personas acuden a la Romería de la Virgen de la Montealeja en La Puerta

La gran mayoría eran familias de la localidad que luego compartieron comida campestre en un entorno privilegiado.
Desde tiempo inmemorial los vecinos de La Puerta, que curiosamente ceden en buena vecindad la Ermita de la Virgen de la Montealeja a los de la localidad de Cereceda para que ellos también le puedan manifestar su devoción unos días después, marchan en el mes de mayo a ese lugar de culto donde cuenta la tradición que la Señora se le apareció a un pastor que cruzaba el Tajo. Por la época del año y por las lluvias de los últimos meses, la Ermita de la Montealeja fue aquel fin de semana una fiesta de la primavera pese a que la temperatura no era alta. El verde se mezclaba con el azul de las aguas de Entrepeñas que podían verse claramente, a diferencia de la que venía siendo tónica habitual en los últimos años.
Antes y después de la Misa tuvo lugar la tradicional subasta de los palos. Muchos, en lugar de ir en coche, lo hicieron andando, incluso descalzos en algunos tramos, cumpliendo así las promesas hechas a la Virgen. Desde La Puerta hay aproximadamente ocho kilómetros. “Hay mucha devoción a la Montealeja. El que puede, no falta”, según explica Teófilo Benito, alcalde de La Puerta.
Después de los actos religiosos, los porteños y devotos que se acercaron a venerar a su patrona comieron en la explanada de la Ermita. En un orden compartido, cada familia se sentó en su encina, antes con la manta como mantel, ahora con mesas y sillas. Algunos se quedaron hasta bien entrada la tarde para rezar el Rosario y para merendar en el entorno. Todos compartieron el bocado y el vino en bota.
A la vuelta de la celebración religiosa de La Puerta vivió el resto de la fiesta. El dúo musical Omega amenizó la velada que se prolongó hasta altas horas de la madrugada. El Ayuntamiento de Trillo colaboró con la fiesta aportando una parte del presupuesto que se encuadra en el capítulo de Fiestas Menores.
Este año, por coincidencia de San Isidro y Montealeja, el equipo de gobierno, como en otras ocasiones, se repartió entre ambas celebraciones. Francisco Moreno compartió día y celebración con los vecinos de La Puerta.
Viana de Mondéjar celebra el día de San Antonio
La presencia de la lluvia no deslució en ningún momento una fiesta a la que los vianeros acuden con devoción e ilusión por compartir con los amigos de siempre un fin de semana en el pueblo.
En distintos momentos de la celebración acudieron a Viana diferentes representantes municipales, encabezados por el alcalde de Trillo, Francisco Moreno.
La celebración del día de San Antonio en Viana de Móndejar (Trillo) comenzaba con la vista vuelta al cielo, que por la lluvia condicionó en parte la celebración sin deslucirla en lo más mínimo. Jarreaba agua en la mañana del sábado por lo que tanto la Misa de San Antonio como la procesión del Santo y la subasta de los palos tuvieron que realizarse bajo el techo de la Iglesia. La puja, que habitualmente se realiza por duplicado, esta vez, y dadas las circunstancias, fue organizada en una sola ocasión “si bien la recaudación fue la misma de todos los años”, informa Felipe Martínez, alcalde de Viana de Mondéjar. Y es que la devoción al San Antonio en Viana es grande. “Tradicionalmente, en este fin de semana acude mucha gente de vuelta al pueblo, ya sea por creencias religiosas o por compartir el día con los vecinos que en la gran mayoría vivimos fuera de Viana habitualmente pero que disfrutamos volviendo más o menos a menudo, según la circunstancia de cada uno”, añade Martínez.
En la tarde del día de San Antonio, y como todavía llovía, el vino y los tostones, o garbanzos tostados, se repartieron en el local del Ayuntamiento en lugar de en la Plaza como es costumbre. Es algo que se ha hecho siempre, según recuerdan los más mayores. Antiguamente se organizaba también una rifa por las tardes con lo que los vianeros donaban de forma voluntaria, como alguna pieza del cerdo, legumbres, frutas o bollos. Al igual que en el caso de la subasta de los palos el dinero se utilizaba y se utiliza todavía hoy para hacer mejoras en la iglesia. “Estuvimos un poco más apretados que otros años, pero los comimos y bebimos en animada charla”, cuenta Felipe.
A la cena popular acudieron casi doscientas personas que compartieron mesa y mantel en armonía y con la alegría de coincidir, siquiera un fin de semana al año, con los amigos y vecinos de toda la vida que nacieron o descienden de nacidos en Viana. “Debo destacar la asistencia de autoridades de Trillo, empezando por el alcalde, Francisco Moreno, que en distintos momentos de la celebración se acercaron a compartir con nosotros la alegría de la fiesta”, termina Martínez. Por la noche la actuación del grupo Babylon se prolongó hasta altísimas horas de la madrugada. Al terminar la música los más marchosos siguieron disfrutando en una de las peñas locales llamada El Verdugo. En el transcurso de la tarde los vecinos pudieron votar en el concurso convocado para elegir el cartel anunciador de la feria grande que Viana celebra en agosto en honor de su patrona, la Virgen de Nazaret. El Ayuntamiento de Trillo colabora con parte de la logística en la organización de las fiestas y también patrocina una parte de los gastos.
